Sala Bajo Claustro

Este espacio ve la luz tras un largo recorrido que comenzó en 1995 cuando una gran intervención liberó para uso museístico la cimentación dispuesta en 1525 para asentar el claustro.

En diciembre del 2018 se inauguró la sala de exposiciones más importante de la Catedral, que es el proyecto de mayor envergadura realizado por el Cabildo en los últimos tiempos. El conjunto de los 405 m2 de este nuevo espacio albergan cuarenta obras pictóricas flamencas y castellanas de alto valor artístico y religioso. La mayoría de ellas han sido sometidas a un proceso de restauración y conservación por el equipo de restauradores de Paloma Sánchez y Graziano Panzieri. Entre las obras intervenidas destacan La Fuente de la Gracia, copia de la original del taller de Van Eyck, La Duda de Santo Tomás, de Alonso Sánchez Coello, o La Misa de San Gregorio, pintada por Pedro Berruguete. 

Las obras de adaptación comenzaron en enero del 2018 dirigidas por el arquitecto, Juan Carlos Arnuncio Pastor. La Sala está distribuida en dos espacios situados bajo el claustro gótico y el cuerpo de la Librería, este último cubierto de una bóveda con una magnífica estereotomía. La obra más emblemática, y que centrará la atención del visitante, es el Tríptico del Descendimiento, de Ambrosius Benson, que ocupa gran parte de este segundo espacio con una ubicación que hace posible observar de cerca esta espectacular tabla de casi tres metros de altura.

Los visitantes pueden disfrutar durante la entrada a la nueva Sala de una audioguía que se puede descargar gratuitamente a través del móvil  y que explica las diez obras pictóricas más importantes, además de contener material visual e info del resto. Para completar el servicio al visitante, en la gran sala abovedada se ha instalado una pantalla con la reproducción de un audiovisual que describe con exhaustividad el Tríptico del Descendimiento.

La Sala de Pintura Bajo Claustro se suma a las tres salas abiertas al visitante -Sala de Santa Catalina, Sala de Tapices y Ornamentos Litúrgicos, Sala Capitular-, todas con acceso desde el claustro, junto con las veintidós capillas, torre, enlosado y naves del templo. La visita cultural a la Catedral de Segovia queda, por tanto, enriquecida con el objetivo de acercar el significado religioso y artístico del templo al fiel y visitante.

La Sala está abierta al público en horario habitual de invierno de 09:00 a 21:30, último pase media hora antes del cierre.

 

Cronología de una obra de arte 

La Sala de Pintura ha sido siempre un deseo del Cabildo que desde 1115 tiene como objetivo administrar las diferentes catedrales que han habido en Segovia y garantizar el culto católico diario.

El conjunto de los 405 m2 abiertos al público se distribuyen en el espacio abovedado bajo el cuerpo de La Librería y el liberado en la mitad sur del claustro gracias al proyecto de excavación que llevaron a cabo los arquitectos Eduardo Navarro y Juan Antonio Espejel en 1995. Esta intervención no estuvo exenta de polémica debido a la alarma creada por dejar hueca una parte bajo el valioso claustro gótico, trasladado piedra a piedra desde la antigua catedral.

Estas obras realizadas respetaron lo que parece ser una cimentación anterior a la construcción de la Catedral, formada por antiguos sótanos de casas que invade el espacio longitudinal correspondiente a este lado del claustro catedralicio. En dicha intervención se introdujo una losa de hormigón armado sobre el suelo de la mitad sur del claustro, apoyada sobre pilares y se abrió una entrada con escaleras en el lado oeste para acceder desde la superficie. Los trabajos continuaron con la adaptación de un cuerpo de aseos, pavimentación de piedra caliza y un cielo raso de falsa bóveda de madera rematada longitudinalmente por elementos horizontales de escayola donde se alojaban tubos de aire acondicionado e iluminación. La apertura, con todas las condiciones necesarias finalizadas, se paralizó.

Tras más de 27 años, las obras de adaptación de esta nueva sala de exposiciones se reiniciaron en enero de 2018 tras consensuar el Cabildo la necesidad de abrir este espacio a los visitantes. Junto con el arquitecto del proyecto, Juan Carlos Arnuncio Pastor, y el aparejador, José Ramón Galache, el Cabildo Catedralicio con el ex-Deán y actual Director del Museo, José Antonio Velasco, dispusieron todos los esfuerzos para la apertura definitiva este año.

El objetivo era adaptar el interior de la Sala a las nuevas exigencias arquitectónicas con un mueble con el triple objetivo de conseguir unas condiciones óptimas para la contemplación de la obra pictórica, así como ocultar elementos de carácter técnic, además de evitar la humedad proveniente del claustro. Del mismo modo, se ha apostado por dejar al descubierto parte de la magnífica disposición de la piedra así como el resto de elementos.

Entre otros equipamientos, se ha instalado una nueva iluminación, sistema de seguridad con cámaras de televisión, sensores de presencia y climatización para lograr unas correctas condiciones ambientales del aire para visitantes y obras expuestas.