Capilla del Cristo Yacente

La capilla del Cristo Yacente, también nombrada Capilla del Sepulcro, está dedicada al testimonio de la Pasión de Cristo. El canónigo Cristóbal Bernardo de Quirós la adquirió en 1661. Posee un retablo barroco de mediados del S.XVII. En este, la calle central está presidida por la secuencia de La Pasión de Cristo: Muerte, Descendimiento y Sepultura. 

Encontramos también dos pinturas del madrileño Francisco Camilo: La Crucifixión y El Descendimiento, ambas del S.XVII. A su vez, destaca la imagen del Cristo Yacente, a los pies del altar barroco. Obra de Gregorio Fernández, maestro castellano
del S.XVII, confeccionó esta figura agonizante de Jesús entre 1628 y 1631.

El escultor, para añadir realismo a la obra, utilizó técnica de gran dramatismo y patetismoDSC_0018 para los postizos, con la colocación de ojos de cristal, marfil en los dientes, asta de toro en las uñas, resina para las gotas de agua que salen de la llaga del costado o corcho y cuero para los estigmas. La escultura fue donada a la Catedral de Segovia por el Obispo Melchor de Moscoso y Sandoval (1624-1632). 

La Capilla del Cristo Yacente se cierra mediante una reja barroca, obra de Antonio Elorza ( S.XVIII).