Capilla de Santa Bárbara

La capilla de Santa Bárbara cumple, a la vez que la función de capilla, la función de parroquia. Cuenta con una pila bautismal gótica procedente de la antigua catedral y destacan dos elementos: un escudo de Castilla y las granadas, emblemas estas de Enrique IV.

El retablo de la capilla de Santa Bárbara, de piedra, fue diseñado por el arquitecto Pedro de Brizuela de principios del siglo XVII y encargo de algún miembro de la Iglesia cuyos escudos, sin armas, se ven a los lados. En el centro destaca la talla de Santa Bárbara.

Sigue muy de cerca la disposición del cuerpo alto de la portada de San Frutos y aunque el orden jónico parezca un tanto sospechoso, hemos de rocordar que lo empleó en la portada occidental de la parroquia de San Sebastián en Villacastín. En 1788 se estucaba imitando mármol, lo que le da un aspecto de barroco clasicista. Al mismo siglo corresponde la imagen de la titular.

Por último, al reja colocada en 1741 es obra de Gregorio de Aguirre.