Capilla del Cristo del Consuelo

La Capilla del Cristo del Consuelo da paso al claustro de la Catedral, acceso a su vez a la Sala de Santa Catalina, Sala Capitular, Sala de Tapices y Ornamentos Litúrgicos y a la Sala Bajo Claustro, la mayor en dimensiones y obras del templo. Se  compone por un sencillo retablo barroco dónde se puede contemplar la efigie del titular. La imagen procede del colegio de los Jesuitas. Esta escultura, datada en el s.XVII, está realizada con pasta de caña de maíz y papel, y su interior está hueco. Este tipo de obras, únicas en España, tienen su origen en Sudamérica, más concretamente en México, según algunos estudios.

Tras la expulsión de la orden jesuita de este país en la segunda mitad del s. XVIII, esta obra fue trasladada hasta la iglesia del antiguo Colegio de Jesuitas de Segovia -actual iglesia del Seminario-. Más tarde, fue instalada en la Catedral. Tras la última restauración realizada en el año 2016, la anterior faldilla con la que se cubría fue retirada para respetar su figura original. 

En el interior de la capilla encontramos dos sepulcros con sus correspondientes estatuas yacentes. El primero corresponde al sepulcro del primer arzobispo de Sevilla, el segoviano don Raimundo de Losana. El segundo es el de don Diego de Covarrubias, representante de la Escuela de Salamanca y obispo de Segovia. 

La capilla se cierra con la reja del coro de la antigua catedral, forjada por Fray Francisco de Salamanca en el año 1508. El acceso al claustro se hace a través de la portada que fue diseñada en el s. XV por Juan Guas y trasladada en 1526 a su actual ubicación desde el espacio que ocupaba la antigua catedral, frente al Alcázar de Segovia.