Capilla del Sagrario

Esta capilla es, sin duda alguna, un magnifico exponente del barroco castellano de finales del siglo XVII. En ella, podemos diferenciar dos estructuras: la antigua sacristía o capilla del Cristo de la Agonía y la propiamente dicha Capilla del Sagrario o de los Ayala. La imagen de El Cristo de la Agonía destaca ante la sencillez arquitectónica de la antigua sacristía de la capilla. Esta imagen, obra del escultor Manuel de Pereira, data del S.XVII y fue donado por la familia del Marqués de
Lozoya.

El retablo que enmarca dicha escultura nació de las manos de Daniel Zuloaga y fue colocado en 1897. Está inspirado en la cerámica de los Della Robbia. El mobiliario y la verja de la sacristía estaban muy acorde a la corriente estética del momento. El herrero local Ángel Pulido  forjó el conjunto reja-mobiliario bajo el diseño del ya nombrado Daniel Zuloaga.

Otro retablo, barroco y también del S.XVII adereza la sacristía, concretamente en frente del ya citado retablo. Posee varios cuadros del santoral y procede de la antigua iglesia de San Nicolás. La capilla de los Ayala o del Sagrario, por su parte, fue pedida por Don Antonio de Ayala y Berganza al cabildo, en 1684. En el  encargo constaba la propia capilla para oratorio, panteón y relicario. Fue dirigida por Juan de Ferreras y rematada por Juan de Setien Guemes. El retablo, por su parte, fue
obra de Ferreras y Bartolomé del Río. José Benito de Churriguera dió las directrices para lo que sería y es el soberbio retablo que inicia la serie de los denominados churriguerescos.

Por último cierran la capilla tres verjas forjadas en Vitoria por Martín de Ciorraga.