Capilla de San Antón

La Capilla de San Anton fue otorgada por el cabildo a Antonio Idiáquez Múgica, obispo de Segovia, con destino a panteón familiar. Data del año 1615 y posee un retablo que es obra de José Vallejo Vivanco, retablista destacado y maestro de las obras reales.

El retablo se compone de de un banco que se adorna con las armas de los Múgica e Idiáquez; un ático, con dos ventanas góticas que destacan por la luminosidad que otorgan y un cuerpo principal con cuatro columnas salomónicas. Éstas conforman tres calles. La central está presidida por la imagen del titular, San Antón, obra de Pedro del Valle. Los laterales, a su vez, se encuentran poblados por dos pinturas de Francisco Herranz- relacionadas con los milagros de San Frutos-: La Cuchillada y El harnero con la Hostia consagrada. A la izquierda se puede contemplar uno de los más ostentosos sepulcros de la catedral: El del obispo Idiáquez , datado en el año 1712. Éste fue originado por Pedro Valle y concluido por José Galván.


En la capilla de San Anton destaca también una bella lámpara de plata, obra del orfebre segoviano Bartolomé Moreno (1714). Por último, la capilla se cierra por una reja de  Antonio de Elorza, del año 172