Muestrario de mármoles de la Catedral de Segovia

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El retablo de la Capilla Mayor de la Catedral, realizado entre 1769 y 1776, fue construido con mármoles y jaspes nacionales. En el Archivo se conserva un muestrario de rocas ornamentales de canteras españolas creado por Francesco Sabatini, autor de este retablo, y que ayudaba a seleccionar la materia prima más indicada para diseñar la obra, proceder a su extracción y emplearlo en la construcción que se centralizaba en el Real Taller de Mármoles de Madrid, para a continuación ser traslado, pieza a pieza, hasta su ubicación actual.
 
En la parte trasera de cada roca se indica el material y la cantera, por ejemplo, de Espejón, en Soria, ahora en desuso pero activa desde la época romana, cinco variedades de jaspes fueron utilizadas para este retablo. Destacan otras canteras como la Robledo de Chavela, en Madrid, de la que escogió un granito gris, de Mañaria –Vizcaya-, Córdoba, Granada, Urda y Consuegra –Toledo-, entre otras. Únicamente se incorporó una variedad procedente del extranjero, desde Génova, Italia, para un pequeño remate del frontón del retablo. Estos mármoles eran buscados por expertos en canteras a través de todo el territorio y que presentaban al monarca en diferentes muestrarios, parte de ellos conservados, que recopilan hasta 311 series de rocas ornamentales que evidenciaban la riqueza natural del país y del reino.
 
El retablo de la Catedral de Segovia fue financiado por el rey Carlos III debido a las grandes necesidades económicas que padecía el Cabildo, interesado en dignificar este espacio al estilo de la época. Para ello, el monarca encomendó el diseño y proyecto al arquitecto real, Francesco Sabatini, que ya contaba con este tipo de muestrarios para diferentes trabajos ejecutados en la corte. El Archivo de la Catedral de Segovia conserva el muestrario con trozos de rocas ornamentales, cortadas en cuadrado, con el material utilizado para el retablo mayor. 
 
El retablo de la Capilla Mayor
 
El retablo del Altar Mayor de la Catedral de Segovia se compone de dos cuerpos de alturas diferentes. El cuerpo inferior cuenta con cuatro grandes columnas de fuste liso y capitel jónico, una hornacina donde se encuentra la talla de Nuestra Señora de la Paz y dos grandes imágenes que representan a San Frutos, patrón de Segovia, y San Geroteo, primer obispo de la ciudad según la tradición cristiana. Sobre este cuerpo se dispone otro más pequeño en el que se sitúan dos imágenes de los santos segovianos San Valentín y Santa Engracia, hermanos de San Frutos, además del anagrama de la Virgen rodeado de nubes y cabezas de serafines, aludiendo a su asunción a los cielos. 
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