Restauración del retablo San Nicolás

El retablo de San Nicolás de la Catedral de Segovia ya está restaurado. Los trabajos se llevaron a cabo desde febrero hasta el mes de mayo y se han centrado en asentar la estructura y restaurar el conjunto de elementos de la arquitectura y de los lienzos que componen este retablo del siglo XVII.

Realizado originalmente para la iglesia de San Nicolás de Segovia, su desacralización en el siglo XIX propició el traslado, primero a la iglesia del Corpus Christi, y finalmente, a la Catedral de Segovia, hacia el 1912. Debido a su forma trapezoidal, tuvo que adaptarse a la lineal de la pared de la capilla del Santísimo, lo que alteró su estructura y algunos de los elementos y lienzos mediante un anclaje moderno. Durante la restauración se ha actuado sobre este anclaje.

El retablo que procede de la iglesia de San Nicolás

La capilla del Santísimo es el principal lugar de celebración de la misa en la Catedral y un espacio con una historia unida a las etapas constructivas del templo. Esta capilla está dividida en dos partes, la antigua sacristía y, tras las rejas, la capilla de los Ayala Berganza.

La primera parte y, más antigua, es la antigua sacristía o capilla del Cristo de la Agonía, finalizada en 1562 siguiendo las trazas del maestro Rodrigo Gil de Hontañón y rematada con bóveda de crucería. En su interior destaca el Cristo de la Agonía, obra del escultor Manuel de Pereira, del siglo XVII, enmarcado en el conjunto de la azulejería realizada en 1897 por el ceramista Daniel Zuloaga.

En frente, el retablo a restaurar, llamado de San Nicolás al proceder de esta iglesia románica que da nombre al barrio donde se ubica. Desacralizada en la segunda mitad del siglo XIX, el retablo ocupó la capilla mayor de esta iglesia construida en el siglo XII, durante la repoblación de la ciudad. Esta obra fue encargada por Rodrigo de Tordesillas y Torres, perteneciente a la familia del linaje de los Tordesillas, que ostentó el patronazgo de la capilla mayor del templo entre los siglos XVI y XVII. Ante el escribano Juan López de Montalvo se firmó el 27 de enero de 1621 la construcción del retablo, encargado al entallador segoviano, Gaspar de Aldaba, por ochocientos reales, y presidido por el santo titular, Nicolás de Bari, actualmente venerado en la iglesia de la Santísima Trinidad. Fue finalizado para la festividad de Santiago Apóstol del mismo año.

Traslado a la Catedral 

El traslado a la Catedral hacia el año 1912 viene motivado por el fin de la función de San Nicolás como parroquia y al pasar a propiedad del Ayuntamiento de Segovia. La forma original semicircular de la mazonería tuvo que adaptarse a la lineal al reubicarlo en la capilla del Santísimo. Para su colocación, se construyó una plataforma con tres peldaños.

Su hornacina central se ha transformado y albergado, primero, un sagrario y la imagen de una Virgen Dolorosa. En la actualidad, contiene una escultura de un Ecce Homo.

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