San Diego de Alcalá, apóstol de la caridad
Cada 13 de noviembre se celebra a SanDiego de Alcalá. En el Palacio Episcopal se expone una imagen del santo, que vivió en el siglo XV en España, y fue conocido por su amor y entrega a los más pobres. Se le representa llevando en el manto flores, en referencia al milagro de la transformación de los panes del convento en rosas.
¿Sabías que el hijo de Felipe II se curó milagrosamente de una caída por la intervención de san Diego de Alcalá?
A los 17 años, el príncipe Carlos, que padecía de una salud débil, vivió en Alcalá de Henares, ciudad apropiada por el clima para las personas que sufrían de fiebres, además de sede universitaria fundamental para su formación.
En su estancia en la ciudad alcalaína, en el año 1562 sufrió una caída que le provocó un traumatismo. Ante la delicada salud de su hijo, Felipe II aprobó que depositaran en su cama el cuerpo incorrupto del franciscano Diego de Alcalá. La notable mejoría llevó al monarca a solicitar al papa Sixto V que lo declarara santo. Fue canonizado en 1588.
Ciudad de San Diego
Otra muestra de la relevancia de este santo, nacido en la localidad sevillana de San Nicolas del Puerto, es que una de las ciudades más importantes de Estados Unidos debe su nombre al franciscano. Se trata de San Diego, en California, octava ciudad más grande de EE.UU y segunda del estado californiano, tras Los Ángeles.
El fundador de la misión de San Diego de Alcalá fue Fray Junípero Serra que como misionero fundó nueve de las veintiuna misiones de California. Fue en el año 1769, aunque la presencia española es anterior con el desembarco el 28 de septiembre de 1542 del barco San Salvador en lo que hoy es un parque municipal en la ciudad con el nombre de Spanish Landing -Desembarco español-. Desde allí, 170 tripulantes españoles y portugueses empezaron la expansión de Nueva España hacia el norte.
Visita el cuerpo incorrupto en la Catedral de Alcalá de Henares
San Diego de Alcalá recorrió muchos lugares, entre ellos Roma o las Islas Canarias para evangelizar, hasta que llegó a la ciudad madrileña de Alcalá de Henares, donde se estableció hasta su muerte, en 1463.
El cuerpo incorrupto del apóstol de la caridad se puede venerar cada 13 de noviembre en la catedral magistral de Alcalá de Henares.