La vanidad ante la muerte: vanitas

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El mes de noviembre invita a rezar por los difuntos, conocidos o desconocidos, por las santas almas que se encuentran en el Purgatorio, purificándose para entrar al Cielo.

Cadáver de un eclesiástico, de autor anónimo realizado en la segunda mitad del siglo XVII, es una pintura que forma parte de la colección de la Catedral de Segovia. Invita al desapego de los bienes ante la cercanía de la muerte con una inscripción, y representa que en la muerte todo somos iguales, también el clero. Pone ante los ojos la vanidad de la vida temporal, que se evapora, se esfuma, desaparece. Es sombra, es sueño. 

Atendite me et obstupiscite ego ille quondam potentisimus nihilum reductus sum es

Fijaos en mí y asombraos. Yo, el que tuvo el máximo poder hace tiempo, he sido reducido a la nada

En el borde de la tapa del ataúd aparece otra frase:  

Esta casa ha sido hecha para todos los vivos

El cadáver, en descomposición, en un escenario que replica una cripta, está rodeado de atributos eclesiásticos como el capelo cardenalicio, la tiara papal, un cetro y la corona real. 

Vanitas, ¿qué significa? 

Esta pintura sigue la temática del género del Barroco conocido como Vanitas, que alcanzó especial notoriedad. El concepto de Vanitas viene de un pasaje del Eclesiastés (1,2): Vanitas vanitatum omnia vanitas –Vanidad de vanidades, todo es vanidad-. En este tipo de obras se reflexiona sobre la eminente muerte, la fugacidad de la vida y la necesidad de la conversión.

En pinturas como la reflejada anteriormente es habitual que aparezcan placeres mundanos, pecados capitales, o riquezas adquiridas durante la vida. Todo es temporal, nada se heredará tras nuestro paso por el mundo, y lo único certero es que al atardecer de la vida se examinará del amor en el juicio de Dios. 

En definitiva, lo verdaderamente importante es la vida eterna que dura para siempre, siempre, siempre (cf. Santa Teresa). Esta dicha eterna es la que Cristo ha merecido para la humanidad y no quiere que perdamos, dejándonos cegar y engañar por las lo efímero, lo vacío.

Árbol de la Vida

Otra obra en la Catedral, muy simbólica, es el Árbol de la Vida, Ignacio de Ríes, 1653, ubicada en la capilla de la Inmaculada Concepción. Representa el concepto de Vanitas. 

Vídeo con la explicación artística e iconográfica.

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