Capilla del Cristo del Consuelo
La capilla del Cristo del Consuelo, en la nave de la Epístola, da paso al claustro de la Catedral que, a su vez, da acceso a la sala de Santa Catalina, la sala Capitular, la sala de Tapices y Ornamentos Litúrgicos y la sala de Pintura Bajo Claustro.
Dando acceso al claustro y al conjunto de salas de exposiciones está la capilla del Cristo del Consuelo. Fue una de las primera capillas en fundarse en 1534 por el protonotario apostólico Juan del Hierro, aunque años más tarde esta fundación fue retirada por los herederos. En 1545, el Cabildo la puso bajo la advocación de san Pedro, y en 1585 Pedro de Bolduque diseñó el retablo, trasladado en 1788 a la actual capilla de San Pedro, en la girola.
El estado que presenta la capilla de Consuelo tiene su origen en la reforma del trascoro y el traslado a este espacio del retablo de mármol del Palacio de Riofrío, obra de Hubert Dumandre, 1758. En este lugar debía de ubicarse el retablo barroco de la capilla del Cristo del Consuelo, del siglo XVII, y la imagen del Cristo Crucificado, además de los sepulcros de Raimundo de Losana, obispo de Segovia y arzobispo de Sevilla, obra de Andrés de Monasterio en 1689, y de Diego de Covarrubias y Leyva, obispo de Segovia. La esmerada efigie en alabastro de este último sepulcro podría deberse a Francisco de Giralte. El Cabildo de Segovia decidió trasladar el retablo y sepulcros a esta capilla a finales del siglo XVIII y convertirla en la capilla del Cristo del Consuelo.
Está cubierta por una bóveda estrellada con claves doradas decoradas con motivos florales, con la central adornada de un gran búcaro con azucenas, símbolo del Cabildo. El retablo se compone en el banco por un expositor con una pequeña talla de Cristo en la cruz y, a los lados, dos pinturas de santos jesuitas: san Luis de Gonzaga y san Estanislao de Kostka. En las calles laterales, dos pinturas sobre lienzo de diferentes tamaños, a la derecha, las imágenes de santa Catalina de Alejandría y san Antonio de Padua, y a la izquierda, san Francisco de Asís y san Juan Bautista. En la calle central se ubica la talla del Cristo del Consuelo del siglo XVII que procede del antiguo Colegio de los Jesuitas de Segovia, actual iglesia de Seminario, y como fondo un paisaje pintado sobre tabla. La imagen está realizada con pasta de caña de maíz y papel, y el interior está hueco. Este tipo de obra procede de Sudamérica, principalmente de México, y llegaron a España a través de las misiones evangelizadoras de congregaciones religiosas con el descubrimiento de América. En el ático, una pintura que representa a la Virgen niña acompañada de su padre, san Joaquín, y portando tres lirios o azucenas, que aluden a su pureza.
Portada
La portada que da acceso al claustro procede de la antigua catedral románica, realizada por Juan Guas en 1483, fue costeada por Isabel la Católica. Consta de un arco rebajado, plano, cobijado por otro apuntado cuya arquivolta externa, al llegar a la clave, se abre en forma de hoja para albergar el escudo de Castilla con el águila de San Juan, emblema de Castilla.
Las esculturas son obra de Sebastián de Almonacid, con un nivel superior que contiene las figuras de san Bartolomé, san Juan, santo Tomás y san Andrés, mientras que el tímpano lo preside la Piedad o Virgen en su Quinta Angustia, rodeada por ángeles que sostienen instrumentos de la Pasión. En las jambas se representan a san Pedro, san Pablo, Santiago y san Juan Bautista. Toda la portada está decorada con motivos vegetales, hojarascas y racimos de uvas, símbolo eucarístico. El interior, hacia el claustro, aunque más sencillo, también ofrece una delicada decoración. En las jambas, se presenta la Anunciación, y en la arquivolta, la Visita de la Virgen a su prima Isabel, la Huida a Egipto, la Presentación del Niño en el Templo y el Nacimiento. En lo alto aparece la Verónica mostrando la Santa Faz. Todo está blanqueado, a excepción de rostros y manos.
A la izquierda de la portada, en el interior de la capilla, se sitúa una hornacina sobre la puerta de acceso a la escalera de caracol con una pequeña Piedad gótica en piedra policromada que procede del antiguo barrio de las Canonjías.
Reja
La reja que cierra la capilla fue realizada en forja por Fray Francisco de Salamanca en 1508 y cerraba el coro de la catedral antigua. La estructura de esta reja es similar a la de la Capilla de la Piedad, situada frente a ella y realizada por el mismo autor. Se apoya en un zócalo de piedra moldurado sobre el que se organizan verticalmente dos cuerpos, dos frisos y coronamiento. Rematando todo el conjunto destaca en el centro una imagen de la Asunción de la Virgen, a cada lado dos ángeles, sosteniendo su corona y su manto.
Ya en el claustro
Al entrar en el claustro, a la derecha, se pueden ver tres lápidas de granito. La central pertenece a Rodrigo Gil de Hontañón, arquitecto de la Catedral que falleció en 1577 y fue enterrado en el edificio que contribuyó a levantar. Le acompañan otros arquitectos, también relacionados con la construcción del templo, Francisco de Campo Agüero y Francisco Viadero. Las tres laudas fueron trasladadas de su anterior emplazamiento en el trascoro al hacerse la pavimentación de Juan de la Torre a finales del siglo XVIII.














