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La construcción de una catedral
Herramientas construcción claustro catedral de segovia

Presentación

El jueves 11 de diciembre, a las 11:00,  se inauguró la exposición permanente «La construcción de una catedral. Materiales y herramientas conservadas en la Catedral de Segovia».

Ubicada en el lado sur del claustro, los materiales y herramientas utilizadas para la construcción de la Catedral de Segovia han sido restauradas y puestas en valor mediante una lectura sobre su función en la fábrica catedralicia. Con el objetivo de que el visitante visualice el proceso de construcción, los elementos conservados se han colocado en soportes adaptados y de manera ordenada.

En primer lugar, se han instalado dos piedras de granito, una labrada en parte y otra preparada para colocar, que fueron extraídas de las canteras, y transportadas. La carreta expuesta es de la clase que se empleaban para el transporte, en este caso para mover la piedra a pie de obra. Las tenazas y cuerdas, ubicadas a continuación, elevaban los bloques con la ayuda de poleas, un total de cinco de diferentes tipos conservadas.

Finalmente, parte de un torno antiguo de madera y otro más moderno de hierro, con la función de ampliar la fuerza en la subida del material, completan esta exposición. Un texto introductorio y paneles medianos con información acompañan a los materiales y herramientas.

Cierra un panel ilustrado con diferentes imágenes de antiguos dibujos medievales conservados en conocidas crónicas, biblias, o por ejemplo las Cantigas de Santa María, en los que se observa el empleo de parte de los instrumentos mencionados.

Inaugurada en el marco de las actividades por el V Centenario de la construcción de la Catedral, esta exposición permanente pretende trasladar al público el paso a paso para levantar una catedral, un proyecto de fe ambicioso, a la vez que complejo, que se alargaba durante décadas o siglos.

Al frente estaba el arquitecto, el maestro de la obra, y la figura de gran importancia del fabriquero, canónigo responsable la fábrica dentro del cabildo, que coordinaban a un amplio equipo de mano de obra especializada compuesto por canteros, albañiles o carpinteros.

El horario de visita es de lunes a domingo de 09:30 a 18:30 y, a partir de abril hasta septiembre, de 09:00 a 21:30, último pase media hora antes del cierre. 

El gran reto como ciudad

Las catedrales son el centro espiritual de las ciudades donde se ubican, cátedra o sede del obispo e iglesia madre de la diócesis.

En una visita por las principales ciudades europeas o españolas estas habitualmente son el monumento artístico y arquitectónico más emblemático. Desde el siglo XII, al calor del nuevo estilo gótico, hubo una explosión constructiva y cada ciudad, cada obispo, empezó a competir con las otras para asombrar al mundo a través del colorido de las vidrieras que iluminaban los interiores, ábsides más amplios, pináculos, cimborrios y agujas.

El florecer de Europa en la Baja Edad Media en el siglo XII incluyó el desarrollo económico, social, político e intelectual. En el centro de las ciudades tomaron especial relevancia los gremios, burgueses y nobles, a lo que se une el fortalecimiento y estabilización de las monarquías, que junto al poder religioso, impulsaron múltiples proyectos catedralicios a lo largo de toda la geografía, que ayudaron a fomentar el intercambio de conocimientos, estilos y otras artes, dando resultado a este inmenso patrimonio levantado para alabanza a Dios.

Segovia y sus dos catedrales

El caso de Segovia es el de otras ciudades europeas con sus catedrales, aunque con una historia condicionada cronológicamente por la conocida Reconquista.

En 1088, el rey castellanoleonés Alfonso VI (1040/41-1109) conquista Segovia y se inicia un necesario proceso de repoblación poniendo fin al dominio musulmán. Con la llegada del francés Pedro de Agen y su nombramiento como obispo en 1120 se restaura la diócesis segoviana y se da impulso para disponer de un templo madre, núcleo de la vida religiosa para el pueblo católico y sede episcopal donde se localice la cátedra del obispo.

El concejo de Segovia donó un solar frente al alcázar, en el extremo occidental del recinto amurallado, sobre el que se levantó la catedral de Santa María, el palacio episcopal, un hospital y el barrio de los canónigos. La consagración de la Catedral de Santa María no tuvo lugar hasta el 16 de julio de 1228. En 1257, el templo se vuelve a consagrar tras varias reformas.

La ciudad alcanzó importancia política y económica, y la antigua catedral fue ampliándose, especialmente a finales del siglo XV con el impulso del rey Enrique IV y del obispo Juan Arias Dávila. Pero latía para este tiempo la necesidad de una catedral con más grandes dimensiones, y sobre todo, alejada del poder civil representado en el Alcázar.

La Guerra de las Comunidades (1520-1522), en la que el templo sufrió daños,  aceleró este deseo de muchos, y el ganador de la guerra, Carlos V, ordenó en 1523 levantar una nueva catedral, junto a la conocida hoy como Plaza mayor.

Comenzó un nuevo desafío para toda la ciudad, que se involucró para construir una catedral, símbolo de su fe y de la identidad segoviana. Antes de la colocación de la primera piedra el 8 de junio de 1525, fue necesario comprar casas para el terreno, allanar parte del mismo, especialmente hacia el sur, o buscar un maestro de obras. El primero de muchos fue Juan Gil de Hontañón, encargado del diseño inicial, que debía seguir el estilo gótico en un tiempo en el que se abría ya paso el renacentista.

La Catedral de Segovia tardó 161 años hasta que vio cerrar la cúpula del crucero tras un total de tres campañas constructivas. Hoy, cinco siglos después, segovianos y segovianas pueden disfrutar de la Catedral de la Asunción de la Virgen y San Frutos.

Vista general de la ciudad de Segovia en 1562, por Anton Van Wyngaerde
Vista general de la ciudad de Segovia en 1562, por Anton Van Wyngaerde con la nueva catedral construyéndose

La Guerra de las Comunidades (1520-1522), en la que el templo sufrió daños, aceleró este deseo de muchos, y el ganador de la guerra, Carlos V, ordenó en 1523 levantar una nueva catedral, junto a la conocida hoy como Plaza mayor.

La construcción de una Catedral

La construcción de una catedral gótica era un proyecto complejo que se alargaba durante decenios o siglos. Al frente estaba el arquitecto, el maestro de la obra, que trabajaba junto al fabriquero, canónigo responsable de obras dentro del cabildo, colegio de sacerdotes administrador de una catedral. En la construcción participaban diferentes oficios especializados: canteros, albañiles o carpinteros. A veces, los propios ciudadanos contribuían con su trabajo.

Primero, había que decidir la traza, esto es el plano de la catedral. El de la Catedral de Segovia fue confiado por el Cabildo a su primer maestro de obras, Juan Gil de Hontañón, en 1524.

Una vez aprobado había que pensar dónde conseguir los materiales: de qué canteras se iba a extraer la piedra, de qué bosques la madera, dónde obtener la cal y la arena para fabricar los morteros, entre otros.

La construcción gótica se hacía con poca mano de obra muy especializada, a diferencia de la construcción romana, con abundante mano de obra, muy poco especializada, esclavos, población tributaria o legionarios.

La Catedral de  Segovia fue el mayor proyecto constructivo de la época contemporánea en la ciudad, que se alargó durante tres etapas constructivas, desde 1525 hasta 1686.

Vista catedral de segovia

Participaban diferentes oficios especializados: canteros, albañiles o carpinteros. A veces, los propios ciudadanos contribuían con su trabajo

El paso a paso de una catedral

Se comenzó la Catedral de Segovia por los planos, con la planta realizada por el primer maestro de obras Juan Gil de Hontañón. El objetivo era dar forma a una catedral, vigorosa en dimensiones, tanto que su torre llegó a ser la más alta de España hasta 1614, cuando un incendio arrasó con el antiguo chapitel de madera. Mientras se compraban las casas necesarias para el área de construcción y allanaba el terreno, especialmente en el lado sur, se buscaban los recursos necesarios.

La construcción de la catedral fue posible gracias, sobre todo, al empeño de los fieles segovianos y al dinero de la ciudad o ayuntamiento, en parte derivado de la compensación al Cabildo por la destrucción de la antigua catedral y que provino de la licencia y facultad para echar sisas, impuestos que gravaban géneros y sobre el consumo de productos como el aceite o jabón, cedidos por los reyes.

Toda la sociedad, tanto civil como religiosa, participó de manera colectiva en la financiación del templo y los diferentes gremios aportaron mano de obra.

La historia constructiva de la última catedral gótica se divide en tres etapas entre 1525 y 1685. Ese largo periodo acarreó un principio a asumir por sus diferentes maestros de obras: dotarla de uniformidad en el interior y exterior con las premisas góticas con las que fue diseñada, a pesar de que ese estilo había dejado paso a las formas renacentistas.

En 1686 finalizaba el gran proyecto de Segovia aunque no fue hasta  el 16 de julio de 1768 cuando fue consagrada por el obispo Juan José Martínez Escalzo.

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De la cantera a la obra: la piedra

La piedra se aprovechó de la antigua catedral y buena parte de la nueva empleada se extrajo de canteras cercanas: El Parral, blanda y porosa para los muros; Cigüeñuela, granito duro para canales o gárgolas, y un poco más lejos, de Madrona, la que se utilizó para tallar nervaduras. Las piedras manejadas eran de pequeño tamaño en relación a las empleadas en los templos griegos o romanos. Su peso se medía en quintales, 1 quintal = 54 kilos, o el peso de un pie cúbico de piedra, un cubo de 30 cm de lado.

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Transporte

Las piedras se sacaban de la cantera y se transportaban hasta la obra en carros. La parte de la carreta conservada en la Catedral es del tipo de las que se usaron durante la construcción para mover la piedra a pie de obra

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Tenazas

Una vez los materiales estaban a pie de obra había que ponerlos en su sitio. Para esto hacían falta grúas. Para subir las piedras se sujetaban con tenazas de hierro atadas a una cuerda. Al tirar de la cuerda la tenaza se cierra y ejerce una presión sobre los laterales de la piedra, que queda sujeta. También, se hacían unas incisiones en la piedra para evitar el deslizamiento. Estas incisiones se pueden ver hoy todavía en las piedras del acueducto de Segovia

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Poleas

En la época gótica se usaban grúas muy sencillas y poleas simples de madera. En esta exposición se pueden ver cinco de diferentes tipos: una polea a falta de las «ruedas», un motón, término aplicado a la polea o garrucha, compuesta por una rueda o roldana con eje metálico utilizada para colgar andamios y subir cargas, y tres poleas modernas de hierro.

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Tornos

Las poleas servían para cambiar la dirección de la fuerza. Para ampliar la fuerza se usaban tornos, cilindros con maderos pasantes. Uno de esos cilindros, a falta del armazón y los maderos, se observa en la muestra junto a un torno moderno de hierro.

La construcción medieval

Tras describir el uso de las herramientas individualmente y el paso a paso en la construcción, en la exposición se dispone un panel final que muestra cómo funcionaban. Para ello, se puede acudir a antiguos dibujos medievales sobre la construcción conservados en biblias, códices, crónicas y en los libros de horas –devocionario para laicos que contiene rezos o plegarias ajustadas a unas horas canónicas–.

En las ilustraciones seleccionadas se observan todos los elementos expuestos en esta zona del claustro. Las piedras elevadas mediante tenazas y cuerdas, grúas simples, poleas, canteros labrando la piedra y carpinteros trabajando la madera.

El visitante de una catedral ha de hacer un esfuerzo e imaginar el edificio en medio del proceso de construcción con el suelo lleno de piedras, arena, cal y de maderos. El trasiego de carros trayendo materiales y andamios en los muros, grúas y escaleras fue el paisaje cotidiano en la Catedral de Segovia desde el año 1525 hasta la segunda mitad del siglo XVII.

El trasiego de carros trayendo materiales y andamios en los muros, grúas y escaleras fue el paisaje cotidiano en la Catedral de Segovia desde el año 1525 hasta la segunda mitad del siglo XVII.

Restauración

Las herramientas se restauraron para formar parte de esta exposición. Hasta la puesta en marcha de su instalación, las piezas se encontraban apoyadas sobre diferentes muebles  y en la pared del lado sur del claustro

Los restos del sepulcro de Beltrán de la cueva

En el claustro, sobre la pared de la galería sur, se conserva desde hace décadas un panel y pilastras que formaron parte del panteón familiar que Beltrán de la Cueva, I duque de Alburquerque y favorito del rey Enrique IV, ordenó erigir en la iglesia del convento de San Francisco de Cuéllar, Segovia. Entre 1498 y 1524 se dispusieron en esta iglesia varios monumentos fúnebres: uno, exento en medio de la nave, para el propio don Beltrán y dos de sus consortes, Mencía de Mendoza y María de Velasco, y otros dos, adosados a los muros del crucero, para su hermano, el obispo don Gutierre, y para su segunda mujer, Mencía Enríquez. Iniciado el conjunto por el taller burgalés de Gil de Siloé, de su finalización se encargó Vasco de la Zarza.

Los fragmentos custodiados en la Catedral de Segovia formaron parte del frontal del sepulcro del obispo don Gutierre de la Cueva, erigido a la izquierda del altar mayor. El panel, decorado con sirenas y cornucopias enlazadas por roleos, y las pilastras con grutescos vegetales, llegaron a la Catedral tras el año 1904, fecha del derrumbe de las bóvedas del presbiterio de la iglesia. De este colapso únicamente se salvaron las dos tumbas murales, vendidas a Lionel Harris y adquiridas en 1906 por Archer Milton Huntington, fundador de la Hispanic Society of America, con sede principal en Nueva York. Algunos otros fragmentos se dispersaron por diversos lugares, entre ellos, el conservado en la Catedral de Segovia.

Dentro de la actuación museográfica de las herramientas de construcción de la Catedral, el Cabildo ha querido poner en valor estas piezas de alabastro mediante su instalación en un soporte, acompañado con información e imágenes que muestran el contexto original del sepulcro, conservado en su mayor parte en la institución neoyorquina. En el panel informativo se ha incluido una recreación de los sepulcros y del retablo mayor, realizada por el jefe de estampas y fotografías de la Hispanic Society, Patrick Lenaghank; una imagen original de la tumba del obispo don Gutierre, de finales del siglo XIX, y una segunda recreación del frontal del sepulcro de don Gutierre, diseñada por Miguel Ángel Marcos Villán, conservador del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Promueve y organiza

Cabildo de la Catedral de Segovia

Comisarios

Santiago Huerta Fernández,  Universidad Politécnica de Madrid 
Adolfo Rubio Pascual-Muerte, Catedral de Segovia

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